El proyecto presentó desafíos significativos de ingeniería, diseño, fabricación, logística y montaje, lo que exigió estudios detallados para garantizar seguridad, estabilidad y desempeño estructural en un entorno de alta complejidad. Las restricciones de acceso y la topografía accidentada hicieron de la logística de transporte uno de los puntos más críticos del proyecto, ya que componentes de grandes dimensiones debieron ser trasladados hasta lugares de difícil acceso. El montaje, por su parte, exigió una planificación minuciosa, equipos especializados y un riguroso control de ejecución para asegurar el posicionamiento y la alineación precisos de la estructura a lo largo de la pasarela y de las plataformas circulares. Además de la robustez técnica, el proyecto debió armonizarse con el paisaje, preservando las características naturales del entorno y ofreciendo a los visitantes una experiencia única.