La obra implicó tres desafíos principales. La viabilidad económica, afectada por los costos de cimentación, piso y estructura del terreno, se resolvió mediante una solución industrializada en acero, que integró cimentación, piso, estructura y sistemas complementarios, y optimizó costos. El plazo de entrega se cumplió con la industrialización de los procesos y el cerramiento con paneles isotérmicos, lo que garantizó agilidad y control de calidad. En cuanto a la logística, condicionada por el volumen de materiales, se resolvió con piezas estandarizadas para el transporte y el montaje, y con control de despacho, sin retrasos.